Como probablemente ya sepas, la capacidad real de un disco duro o memoria es sensiblemente inferior a lo que nos vende el fabricante. No es que nos estén engañando sino que hay una interpretación diferente a la que solemos pensar. Mientras que nosotros sabemos que 1 GB son 1024 MB, un fabricante hace la conversión diferente y dice que 1 GB son 1000 MB, por lo tanto, cuanto mayor es la capacidad de la memoria o disco duro, mayor error arrastramos.

Para calcular la capacidad real de un disco duro o memoria tienes nuestra herramienta online que te calculará el espacio para guardar contenido con sólo introducir la capacidad que el fabricante indica. Ten en cuenta que si se trata de un móvil u otro dispositivo que requiera de aplicaciones añadidas o gestione un sistema operativo, esta cifra de memoria todavía puede ser más baja aún.

Cómo calcular la capacidad de un disco duro

Calculadora de la memoria real de un disco duro

Cuando compras una memoria o un disco duro (aquí los mejores SSD al mejor precio), en sus especificaciones se indica su capacidad, ya sea en MB, GB o incluso TB.

Si tenemos pensado comprar un SSD de 512GB, su capacidad real la obtendremos haciendo la siguiente fórmula:

Capacidad real disco duro = capacidad del fabricante x 0,9765

Por lo tanto, nuestro SSD de 512GB tendrá en realidad 500 GB de almacenamiento libre. Esta cifra podría incluso ser menor ya que algunos fabricantes se reservan algunos GB para guardar el firmware del dispositivo, funciones de recuperación y otras características que deben almacenarse en la memoria disponible.

Para evitar el cabreo de los usuarios, hay algunos sistemas operativos que ya corrigen esta “pérdida” de memoria, indicando el mismo valor que especifica el fabricante aunque la realidad sigue siendo la que es, y es que las memorias y discos duros tienen una capacidad menor de la que anuncian.

El problema está en que no hay entendimiento entre usuarios y fabricantes ya que mientras unos piensan en potencias de dos (1024), los fabricantes prefieren pensar en decimal (1000) que salen ganando aunque el precio por cada GB ahora esté por los suelos y tengamos discos duros de TB a un precio que hace años era impensable.

Los SSD también se han abaratado mucho, tanto que recomiendo a todo el mundo que compre uno.

Ventajas de un SSD

Las ventajas del SSD frente a un disco duro tradicional son claras. Muchísima más velocidad de escritura y de lectura, lo que hace que el sistema operativo te arranque en pocos segundos y muchas aplicaciones sencillas se inicien de forma casi instantánea.

Incluso si tienes un ordenador con unos cuantos años a sus espaldas, ponerle un SSD le rejuvenecerá completamente.

Hoy en día comprar un ordenador nuevo sin SSD no tiene sentido, al menos para mí. Si necesitas mucha capacidad, deja el SSD para aplicaciones y el SO y usa un HDD para guardar todos esos archivos que ocupan tanto.

Desventajas del SSD

Como todo en la vida, el SSD también tiene una serie de desventajas frente a los HDD.

La primera de ellas es el precio y es que un SSD es sensiblemente más caro.

Otra desventaja es que un disco duro de estado sólido “tiene menor vida útil“. Lo entrecomillo porque llevo muchísimos años usándolos y el único disco duro que se me ha roto era uno tradicional. Sin embargo, la teoría dice que los SSD reducen su vida útil a medida que se hacen ciclos de escritura en la memoria. Como digo, este es un factor negativo para coger con pinzas aunque ahí está.

De todas formas, lo mejor es contar con un disco duro para hacer copias de seguridad y así en caso de que nuestro SSD o HDD nos deje tirados, siempre podemos recuperar todo lo que teníamos.