Si tienes pensado financiar una compra, es probable que tengas que afrontar una serie de intereses que te encarecerán el precio final del producto. Es el precio a pagar por poder dividir el precio del producto en varias mensualidades, una forma mucho más cómoda de hacernos con algún capricho o algo que necesitemos con urgencia y que sin financiación, no podríamos comprar.

Con nuestra calculadora de intereses online podrás conocer la cantidad de dinero que vas a pagar a mayores y además, conocer el precio final del artículo. Así podrás valorar si te merece la pena comprarlo o no.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de financiar

Calculadora de intereses online

Muchas tiendas ofrecen una serie de ventajas cuando queremos financiar una compra. Por ejemplo, sitios como El Corte Inglés, Fnac y similares dan a sus clientes financiación sin intereses dentro de un límite de cuotas determinado por lo que si excedemos ese requisito, puede que nos aparezcan los temidos intereses que hagan menos atractiva la adquisición.

Si nos encontramos en esta situación, puede que la financiación de la compra conlleve una serie de gastos extra como:

  • Comisión de apertura: suele ser entre un 1% y un 5% del importe total del artículo. Esto se cobra en concepto de gastos de gestión con la financiera y se suele añadir a la cantidad total de la primera cuota.
  • Intereses: dependiendo de en cuantas cuotas paguemos, los intereses serán mayores o menores. Eso lo puedes elegir en nuestra herramienta online para calcularlos.

Documentación para financiar una compra

Salvo en sitios muy contados como El Corte Inglés que disponen de su propia tarjeta de crédito para clientes, en el resto de tiendas te van a pedir la siguiente documentación para poder dividir tu compra en cómodos plazos:

  • Documento Nacional de Identidad (DNI) o tarjeta de Residencia, sin caducar.
  • Última nómina si eres asalariado, declaración de la renta si estás en condición de Autónomo o documento de revalorización de la pensión si estás jubilado.
  • Un recibo domiciliado en la cuenta bancaria en la que vas a cargar las cuotas de la financiación. En ese recibo es imprescindible que aparezca tu número de cuenta.

A veces se puede evitar llevar un recibo domiciliado, depende de las condiciones pero si llevas todos los documentos que te hemos dicho, evitarás darte paseos innecesarios hasta casa.

Y aunque presentes todos los papeles, la aprobación de la financiación está sujeta a los criterios de la empresa que valida este tipo de métodos de pago. Si eres de los que quema la cuenta bancaria cada mes y encima no tiene una nómina muy abultada (o tu contrato no es fijo), es muy probable que te la denieguen.